Tomás Rivero, hasta siempre amigo.

En los partidos políticos coexisten militantes de paso y militantes de peso. Los primeros se olvidan pronto. Los segundos crean escuela. Tomás Rivero fue un militante de peso. Y no por los cargos políticos e institucionales que desempeño ejemplarmente sino por su compromiso permanente con las ideas socialistas.

Tomás nos ha dejado aún joven. Como amiga deseo transmitir de forma pública a su familia mi más sentido pésame en estos tristes momentos, como ya he tenido ocasión de comunicárselo personalmente a su mujer e hijos. Y como secretaria general de los socialistas de Cantabria debo y quiero recordar la extensa y profunda labor que realizó en defensa de sus compañeros de trabajo y de sus convecinos

Tomás fue un ejemplo de socialista comprometido. Su afabilidad no le impedía defender con intensidad y perseverancia sus principios. En su actividad sindical en la antigua Corcho bajo las siglas de UGT y en su acción política como concejal del Ayuntamiento de Torrelavega y como diputado del Parlamento de Cantabria con el PSOE.  De su labor, de su trabajo municipal y en el Parlamento regional, dan testimonio las hemerotecas.

Tomás nos dejó el impagable ejemplo de una forma amigable y al tiempo firme de hacer política, siempre con un objetivo claro: poner voz a los más necesitados.

Ahora que las nuevas generaciones de socialistas jóvenes recogen el testigo de la transformación social, de la acción solidaria, políticos como Tomás Rivero, que dedicó toda su vida al ideal socialista de justicia, igualdad y libertad, son un ejemplo a seguir.

Tomo prestadas las palabras del fundador de nuestro partido para dirigirme a sus familiares y amigos y compañeros de militancia. Decía Pablo Iglesias que los socialistas no mueren, los socialistas se siembran. Tomás será por siempre simiente.

Gracias y hasta siempre, amigo.
Gracias y hasta siempre, amigo.