¡Por fin la Red Cántabra de apoyo a las personas y familias en situación de emergencia social! Un proyecto que parte del respeto y reconocimiento mutuo

Esta semana presentábamos públicamente lo que ha sido un proyecto colectivo necesario y consensuado entre ONGs sociales, ayuntamientos y el Gobierno de Cantabria.

 

Quiero empezar agradeciendo al Banco de Alimentos de Cantabria, a  Cantabria Acoge, a Cáritas Diocesana de Santander, a la Cocina Económica, a la Fundación Secretariado Gitano, a Cruz Roja Española y a EAPN por haber trabajado con nosotros para que la Red  empiece a rodar.

 

Cuando les propusimos que entre todos y todas pusiéramos en común lo que hacemos, a qué personas llegamos, con qué recursos contamos, cuáles nos faltan, de qué manera atendemos a las personas que están en una situación de emergencia social cada uno desde nuestro ámbito, su respuesta fue muy positiva y esta Red es fruto del trabajo colectivo de varios meses.

 

Lo vimos necesario todos y todas y era una demanda de las organizaciones desde hace mucho tiempo. Como Vicepresidenta me comprometí a materializarlo; la Dirección General de  Política social estableció el instrumento de esta Red en el marco del Plan de Emergencia Social de Cantabria ( PESC) 2016-2017 y finalmente, de la mano de su coordinador Oscar Calzada, empieza a ser una realidad.

 

Han sido meses de reuniones con todas las ONGs más representativas en la atención a las personas en emergencia social para redactar el Decreto de constitución de la Red que lo haga oficial y un protocolo de emergencia alimentaria que ya hemos consensuado.

 

Paralelamente se ha realizado una labor de promoción de la adhesión a la Red entre los ayuntamientos y a día de hoy ya 30 municipios nos manifestaron su interés a expensas de la publicación del Decreto de creación para su adhesión formal. Por eso, en la rueda de prensa nos acompañaron algunos de ellos: Santoña; Santander, Piélagos, la Mancomunidad de Liébana y Peñarrubia; la Mancomunidad de los Valles de San Vicente; Reinosa y Medio Cudeyo en representación de la Agrupación de Municipios que engloba además a los municipios de Entrambasaguas, Liérganes, Riotuerto.

 

Y nos acompañó Pablo Diestro, en representación de la Federación de Municipios de Cantabria con quien hace ya dos años que estamos desarrollando el PESC.

 

¿Qué nos ha movido?

 

Cuando nos sentamos con las ONGs compartíamos una misma visión sobre la realidad de la pobreza en Cantabria y sobre cómo estamos dándole respuesta.

 

La crisis y las medidas que se tomaron para afrontarla generaron pobreza, desempleo, trabajos precarios y endeudamiento privado, apareciendo nuevos perfiles, como las personas trabajadoras pobres, y nuevas demandas que deben ser atendidas en tiempo y forma para evitar que se cronifiquen.

 

Las entidades sociales, el voluntariado y los/as profesionales desde los servicios sociales municipales, durante los momentos más duros de la crisis que hemos sufrido, con escasos recursos, supieron tener siempre sus puertas abiertas, no sin grandes esfuerzos.

 

Siempre he manifestado públicamente que uno de los compromisos que con más convencimiento adquiría como cargo público, en el Gobierno o en la oposición como diputada, era promover de forma efectiva la igualdad de oportunidades y así lo he tratado de hacer como Consejera de educación, como diputada ( habiendo ya propuesto en 2014 al Gobierno entonces del PP un plan de emergencia social que rechazaron) y ahora como Vicepresidenta.

 

He entendido siempre que las Administraciones públicas no hemos estado a la altura de lo que se esperaba de nosotros ante la crisis y que no podemos tampoco hacerlo solas, aunque reconozca que somos las primeras responsables de hacerlo.

 

Por eso, desde el día en que asumí mi cargo, quise mantener un diálogo fluido con las ONGs sociales para estar al día de la realidad de la calle. He mantenido en este tiempo reuniones de trabajo con las ONGs sociales que cubren las necesidades de muchas personas, a veces de manera pública y otras en privado. Y me permitieron entender que cada uno por nuestro lado no conseguiríamos dar la respuesta más eficaz a quien acudía a nosotros por necesidad.

 

Creo en el trabajo en red. Es preciso tener los mismos parámetros para abordar la pobreza, trabajar bajo un mismo protocolo, que todos entendamos lo mismo; pero también que no atendamos todos lo mismo, sino que nos complementemos y nos respetemos y reconozcamos unos a otros en lo que cada uno puede hacer mejor.

 

Desde entonces vamos poniendo a disposición de este trabajo conjunto más instrumentos y estructuras para ir fortaleciendo y dando contenido a esta Red. El PESC ha puesto en marcha muchas medidas económicas e instrumentales para hacerlo realidad y por otro lado, ya hemos hecho un estudio sobre los recursos públicos y privados que encontramos en 2015 para atender la emergencia social en todo el territorio; hemos puesto en marcha un grupo de estudio sobre la pobreza infantil con el que  estamos preparando un barómetro para obtener datos reales que nos permitan conocer a fondo las necesidades de la infancia en Cantabria; hemos creado la Red centinela contra la pobreza infantil entre los servicios sociales, los centros de salud y los centros educativos y esta semana culminábamos un buen proyecto colectivo.

 

Y ahora desde la Red podemos conversar todos y todas con sinceridad sobre todo ello; podremos planificar nuestras actuaciones conjuntas, mejorarlas, apostar desde el Gobierno sobre lo prioritario, trabajar juntos y participar conjuntamente de todos estos proyectos.
Y el mes que viene podremos reflexionar en grupo sobre el nuevo Plan de Emergencia Social que queremos aprobar para el periodo 2018-2019.

 

Lo haremos desde unas premisas compartidas: la apuesta por un Sistema Público de Servicios Sociales que siga recuperando el protagonismo perdido y una Administración autonómica que asuma el papel de impulsar esa coordinación imprescindible entre entidades sociales y administraciones públicas para organizar el conjunto de servicios, programas y prestaciones para la prevención, atención y cobertura de las necesidades individuales y sociales .

 

Y trabajaremos bajo un modelo consensuado de intervención social digno, individualizado, integral, inmediato y normalizado, especialmente en el caso de la existencia de menores, en el que las administraciones públicas sean la puerta de acceso de la ciudadanía a las ayudas sociales como responsables primeras de atender sus necesidades básicas y  en el que las entidades sociales complementan esa labor con sus recursos de forma voluntaria.

 

Gracias a todos los que habéis dejado a un lado el protagonismo propio, a quienes queréis contribuir a que vuestro serio y riguroso trabajo sea compartido y a estar abiertos a mejorar juntos, y a todos los ayuntamientos que están dejando de lado otras consideraciones que no sean el convencimiento de que desde el diálogo abierto y sincero y desde el trabajo compartido, las personas que lo están pasando mal tendrán la respuesta más eficaz y rápida posible.

 

Gracias de corazón; nos empeñaremos en que sea un éxito compartido.