Pasos hacia un nuevo patrón de crecimiento en Cantabria

Hay ocasiones en las que a una le gustaría estar equivocada, que las decenas de veces que insistió sobre el camino erróneo emprendido por el ejecutivo de Ignacio Diego la pasada legislatura se hubieran convertido en un mal fario.

Pero, por desgracia, no es así. No nos equivocamos en nada las decenas de veces que dijimos que las políticas de austeridad de Mariano Rajoy, que con tanto esmero aplicaba Diego en Cantabria, nos asfixiaban, nos conducían por un sendero de paro y destrucción de derechos sociales que llevaban, sin remedio a un panorama desolador de desempleo y pobreza.

Al PP le costó muy poco destruir todo aquello que supuso crecimiento y riqueza con la excusa de la crisis y con su ideología por bandera.

Construir lleva más tiempo y, a menudo, la espera a ver algo más que los cimientos puede resultar agónica para quienes tenemos muy claro que nuestro objetivo es generar empleo lo antes posible, pero de calidad y con derechos.

Ayer fue uno de esos días en los que se vislumbra algo más que la estructura del cambio productivo con el que nos comprometimos para esta legislatura, -resultado de muchas horas de trabajo, mucho diálogo con el tejido empresarial y mucho trabajo de agentes económicos y sociales- que desemboca en iniciativas como las que presentamos ayer en SODERCAN ante una sala repleta de representantes de nuestro tejido económico, industrial y vinculados al mundo de la investigación.

Un plan para reactivar el tejido empresarial de Cantabria; un plan que ayude a las empresas a hacerse fuertes y competitivas en un mercado cada vez más globalizado e internacionalizado.

Son 17 millones de euros que ponen fin a un periodo de recortes en la I+D y que suponen, sin duda, un balón de oxígeno para el tejido empresarial cántabro que, por tanto, nos conduce hacia un nuevo patrón de crecimiento que, estoy segura, dará buenos resultados a corto plazo.

Hay algo que diferencia a estas ayudas respecto a otras ocasiones; son ayudas sistematizadas que tienen criterios claros y coherentes, que son fruto del intenso diálogo que hemos mantenido con sus destinatarios –el tejido empresarial cántabro que es quien mejor conoce sus debilidades y fortalezas- y que salen en el primer trimestre del año, apenas a dos meses de la aprobación del presupuesto en el Parlamento de Cantabria.

Dijimos que nuestro modelo de crecimiento debía pasar necesariamente por el conocimiento, el desarrollo, la investigación, la internacionalización de nuestras empresas en la búsqueda de nuevos mercados y en el emprendimiento. Y estas ayudas, responden exactamente a cada uno de los parámetros con los que nos comprometimos.

También dijimos que una de nuestras prioridades era llevar a cabo una transición en el modelo energético impulsando las energías renovables y es por ello que ambos factores –el I+D y las energías renovables- se juntan en un eje de ayudas encaminadas a contribuir al desarrollo de nuevos productos y servicios dentro del ámbito de las renovables marinas, un sector en el que Cantabria puede y debe ser puntero.

En un mercado cada vez más internacionalizado, es esencial ayudar a nuestras empresas a hacerse fuertes en el exterior. Ya lo hemos venido haciendo con la reciente constitución de los clústeres alimentario y de la industria nuclear pero seguimos trabajando en implantar tejido empresarial cántabro fuera de nuestras fronteras para incrementar su competitividad y su viabilidad futura.

Aparte de afianzar y hacer crecer a las empresas que ya tenemos, nos hemos propuesto conseguir que haya más empresas y más proyectos de emprendimiento porque con ello apoyamos la incorporación de nuevos trabajadores y trabajadoras al mercado de empleo y lo hacemos reforzando dos programas ya en activo y que tienen como objetivo la creación de nuevo tejido empresarial como son los programas EMPRECAN y EMPLEA.

Desde estas líneas quiero agradecer el esfuerzo y el trabajo llevado a cabo por el personal de la Sociedad de Desarrollo Regional (SODERCAN), la implicación de todos aquellos que han colaborado para que estas ayudas estén enriquecidas con sus aportaciones y su trabajo.

Nuestro objetivo es la creación de riqueza y de empleo con derechos, basado en un nuevo modelo que nos haga fuertes ante los envites de las crisis y que contribuya a que nuestra economía despegue y genere bienestar social para todos los ciudadanos y ciudadanas de Cantabria.