La firma del acuerdo entre MARE y la Diputación Foral de Gipuzkoa

Aún no sé por qué me extraña tanto la irresponsabilidad y demagogia de Ignacio Diego. Esperaba que el sentido común primara pero veo que la aspiración tenía algo de utópico.

Esta semana he firmado el Acuerdo entre MARE y la Diputación Foral de Gipuzkoa atendiendo a una llamada de auxilio hecha por la diputación, ya que la acumulación de basuras empezaba a ser un problema de salud pública. La pasada legislatura, Bildu se negó a hacer un vertedero y el nuevo ejecutivo de la Diputación se ha encontrado con un auténtico problema de salubridad.

Y atendemos la llamada de Gipuzkoa por un criterio de solidaridad interterritorial. Es el mismo criterio de solidaridad por el que Bizkaia nos hace el favor de abastecer agua a Villaverde de Trucíos o que el Hospital de Cruces atiende a muchos cántabros de la zona oriental de Cantabria. Pero para el presidente del PP la unidad de España debe acabar en la frontera con Euskadi y la solidaridad sólo tiene un carril.

Ignacio Diego acabó la legislatura dejando a MARE con pérdidas importantes, mas de 4 millones de euros. Pérdidas, que ponían en riesgo la continuidad de muchos puestos de trabajo de la empresa pública.

El acuerdo firmado esta semana permite estabilizar a la empresa MARE y, de esta forma, garantizar los empleos. Debe ser por eso que todos los sindicatos, todos los trabajadores, el comité de empresa al completo, han apoyado este acuerdo por unanimidad. No se entiende muy bien cómo el líder de la oposición se empeña en seguir lanzando mensajes y acciones políticas que van en contra de la opinión de trabajadores y empresarios.

En Cantabria aún padecemos las nefastas consecuencias de las políticas de empleo del PP. No se entiende que un acuerdo que asegura el empleo y la estabilidad laboral de una de las empresas públicas de Cantabria que más trabajadores tiene sea criticado por quien hasta hace cuatro días tenía la labor de disminuir la lista de parados de esta región. Aún padecemos lo que el PP llamaba “buena gestión” y que ha dejado a más de 160.000 cántabros en situación de emergencia social y las arcas de la región en situación anémica.

Gipuzkoa pagará 96 euros por cada tonelada de residuos, ya tratados y no contaminantes, que deposite en la planta de Meruelo. En Gipuzkoa todos los residuos ya vienen tratados y compactados . En Cantabria, la falta de políticas del anterior gobierno nos ha dejado con cuatro años de retraso en tratamiento de residuos con respecto a nuestras comunidades autónomas vecinas. Es obvio que la solidaridad que mostramos con Guipúzcoa revierte en forma de beneficio económico Cantabria.

Hay voces en el PP que critican que este acuerdo permite el tránsito de mercancías peligrosas, algo que es absolutamente falso. Pero además, en Cantabria –igual que en el resto de comunidades autónomas- transitan a diario mercancías peligrosas, y lo hacen ajustándose al Real Decreto aprobado en marzo de 2015 por el Gobierno de Mariano Rajoy, que regula el transporte de residuos en todo el Estado. Es el mismo que permite sacar todos los neumáticos usados de Cantabria a otras comunidades para ser tratados porque carecemos de planta que lo haga aquí. O el que permite el tránsito de productos químicos infinitamente más peligrosos que residuos tratados y no contaminantes.

Conviene que quienes tenemos responsabilidades en la administración nos pongamos en la piel de los demás. Conviene pensar qué pasaría si el problema de salubridad fuera nuestro y los guipuzcoanos nos vetaran por puro cainismo y sin causa objetiva y razonable. Conviene pararse a pensar si esta reacción hubiera sido tan airada si esos vertidos hubieran ido a una planta privada de residuos en el pueblo de al lado de Meruelo o qué pensarían aquellos trabajadores de MARE que perdieran su trabajo por anteponer el derecho al trabajo a un ejercicio soez de demagogia política que no da de comer ni paga facturas.

Soy muy consciente de que la firma de este acuerdo puede ser el tema de un concurso de demagogia entre los partidos de la oposición, en su momento tendrán que explicar a los trabajadores su postura de mantener en la cuerda floja sus puestos de trabajo. Solo pido responsabilidad y prudencia.