La creatividad y audacia de la Cocina Económica

Hace unos días tuve la suerte de visitar nuevamente y en compañía de Evelia, su Directora, la Cocina Económica de Santander. Coincidíamos ambas en la necesidad de reforzar la colaboración que existía entre esta Institución y el Gobierno de Cantabria para mejorar nuestra respuesta a las necesidades de las personas que están en situación de vulnerabilidad.

Valoro mucho su capacidad de adaptación a lo largo de los últimos decenios a los cambios sociales que se han ido produciendo, y que hacen cierto su lema de “creatividad y audacia”. Un valor que encarna también Evelia, empeñada en hacer realidad en Cantabria la experiencia social que trae en su mochila desde sus anteriores destinos. Promover el trabajo en red con otras organizaciones sociales y con las administraciones ha sido uno de los objetivos en los que hemos coincidido, lo que nos ha llevado a entender nuestras respectivas tareas desde una colaboración sincera y abierta.

La gente conoce de la Cocina económica tan sólo su comedor social, pero no es ni mucho menos su única función, porque han sabido ir completando con otros programas sociales la respuesta a las necesidades de las personas que a ella acuden: la atención y reinserción social y laboral; la acogida temporal de familias; el economato social; la asistencia y cuidados higiénicos, o el servicio de acompañamiento a los centros médicos y sus talleres ocupacionales que producen los “Manipulados solidarios” que todos podemos adquirir para apoyar a esta entidad.

Las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul y las personas voluntarias que dedican su tiempo y esfuerzos a proyectos sociales son para el Gobierno de Cantabria aliados esenciales en la red de apoyo a las personas sin recursos. Forman parte de esas entidades sociales que han cubierto vacíos, que no han mirado para otro lado, y que han hecho un esfuerzo ingente por dar respuestas a las necesidades cada vez más acuciantes de miles de personas y familias.

Como Administración Pública responsable de dar respuesta a la emergencia social, desde el Gobierno de Cantabria hemos tratado de asumir nuestra tarea poniendo en marcha el Plan de Emergencia Social (PESC) 2016-2017, aportando partidas extraordinarias para sus 104 medidas que nos permitan tejer esa red social y contribuir a atender las necesidades básicas de las personas que peor lo están pasando.

Y una de las medidas que hemos acordado con las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl ha sido reforzar la financiación de sus proyectos sociales, aportando 320.000 euros anuales, y trabajar conjuntamente en un grupo de atención a los problemas sanitarios de las personas en exclusión social y en la construcción de la “Red de personas y familias afectadas por la crisis”.

Quiero animar a las instituciones a concertar su apoyo a esta entidad social y animar a las personas que puedan aportar tiempo desde el voluntariado para que esta entidad siga siendo un merecido referente en la sociedad cántabra.

* Manipulados solidarios