Día Internacional del Libro, la fiesta de las palabras que viven en los libros

Ya hace tiempo que la UNESCO determinó el 23 de abril de cada año como el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor. Una efeméride para celebrar la alegría de poder disfrutar de los libros y de la lectura; de las palabras.

Que se conmemore a Miguel de Cervantes, a William Shakespeare y al Inca Garcilaso, además de una arraigada tradición y un homenaje siempre necesario a ellos, es también una invitación a la fiesta de las palabras; un homenaje a todas aquellas palabras que viven en los libros, pero que, a través de ellos, gozan y sufren dentro de nosotros; a todas las palabras que, gracias a los libros, atesoramos en el mejor territorio de nuestra mente y de nuestro corazón.

Puedo imaginarme a D. Miguel de Cervantes disfrutando de la Feria del Libro de Santander y Cantabria, paseando  feliz por las casetas preparadas por las diferentes librerías; escucharía con atención y participaría ilusionado en el homenaje que los libreros de Cantabria han preparado a Gloria Fuertes y a nuestro paisano Manuel Gutiérrez Aragón; le veríamos seguramente sentado, con sonrisa irónica, en una de las últimas filas, en las más de 30 actividades y los 17 encuentros con escritores y escritoras, previstos hasta el próximo 1 de mayo. Y se sentiría muy orgulloso de escuchar  la fina ironía y humor de D. Eduardo Mendoza al recibir el premio que lleva su nombre.

Todo lo que va a ocurrir en la Plaza Porticada de Santander durante la próxima semana será una fiesta para homenajear a los libros; a quienes los escriben y también a quienes los leen.

Los libros son como casas que habitamos mientras los leemos; unas son luminosas y alegres, otras son lúgubres; en algunas de esas casas disfrutamos compartiendo la alegría de la gente que vive dentro; con otras nos identificamos hasta hacer nuestra su angustia, sufrimiento y tristezas. Y siempre aprendemos. Los libros nos hacen crecer y ser mejores; nos sugieren y enseñan frases hermosas y graves; frases inolvidables, que nos hacen pensar; frases que nos emocionan y hasta nos hacen llorar.

La Feria del libro de Santander y Cantabria debe servir de homenaje sentido a las palabras; a las que decimos y escribimos, a las que leemos, a las que susurramos; a las palabras que regalamos a las personas que nos quieren y a las que nosotros queremos; a las palabras que ofrecemos a quienes admiramos y a las que escribimos cuando nos duele el corazón; también a las que gritamos cuando estallamos de alegría y felicidad.

Con toda seguridad, D. Miguel de Cervantes estará orgulloso también de nosotros y nosotras. Sonreirá a nuestro lado.