Cantabria estrena su nuevo Plan de Residuos 2017-2023

Tras cumplirse una quincena de la entrada en vigor del nuevo Plan de Residuos de Cantabria, tengo que admitir que estoy satisfecha del trabajo que hemos realizado conjuntamente el Gobierno de Cantabria, a través de MARE, los ayuntamientos de la Comunidad Autónoma que han colaborado y las distintas asociaciones y entidades que han participado activamente en su elaboración.

El anterior plan de residuos finalizó en 2014 y Cantabria tenia su anterior plan prorrogado hasta marzo de este año. Por ello, a comienzo de la legislatura me comprometí en el Parlamento de Cantabria a elaborar un nuevo plan de residuos. Tengo que decir que ha sido bien recibido en los diferentes municipios, como así me trasladaron recientemente los miembros de la Comisión Ejecutiva de la Federación de Municipios de Cantabria, quienes mostraron gran interés en la importancia que tiene para nuestro futuro disminuir la generación de residuos y mejorar su tratamiento, así como en la posible implantación en los municipios de un quinto contenedor destinado específicamente a la recogida de materia orgánica.

El nuevo plan es el instrumento jurídico que regula la prevención, gestión y tratamiento de los residuos de la Comunidad Autónoma, y estará vigente hasta 2023. Con el nuevo Plan de Residuos queremos avanzar y lograr una gestión más sostenible de los recursos y contribuir en mayor medida a la lucha contra el cambio climático.

Además de las numerosas medidas que incluye este plan, que se extiende con dos excepciones, Tresviso y el Valle de Villaverde, por toda la Comunidad Autónoma, Cantabria cuenta con instalaciones punteras de referencia internacional, como es el Complejo Medioambiental de Meruelo, los puntos limpios y los centros de recuperación y reciclaje.

El plan contará con un presupuesto global de 9,1 millones de euros. Partida que permitirá reducir la cantidad de residuos e incrementar la separación en origen, a través de campañas sensibilización y educación ambiental sobre reducción, reutilización y reciclaje.

También se contemplan medidas destinadas a concienciar e informar a los ciudadanos de los costes ambientales y económicos que supone la gestión de los residuos domésticos, con el fin de incrementar su colaboración y lograr una mayor recogida selectiva de vidrio, papel, cartón, plásticos, ropa, etc. Otras, dirigidas al fomento de la recogida separada de biorresiduos, permitirán la generación de compostaje.

Para ello estamos estudiando la implantación de experiencias de compostaje comunitario y doméstico, principalmente en centros educativos, hospitales, residencias y comedores, en los que se desperdicia mucha comida. Esta iniciativa es del agrado de numerosos alcaldes, que se han ofrecido voluntarios para llevar a cabo el proyecto piloto.

Se trata de un proyecto con muchas ventajas, si tenemos en cuenta que de las basuras diarias que se generan en nuestras casas, un 40 % es materia orgánica, que puede ser reciclada y retornada a la tierra. Esto supone no solo que se reducen los residuos que van a vertedero, sino que se produce una reducción del consumo de abonos químicos.

Una vez explicado brevemente el plan, vuelvo a los agradecimientos. Como he dicho antes, estoy satisfecha con la acogida que ha tenido el nuevo plan en tan solo 15 días. No obstante considero que es imprescindible que los responsables políticos y técnicos de los Ayuntamientos se impliquen al cien por cien en este modelo de gestión de residuos, para que en los próximos seis años veamos como Cantabria avanza, cumple los objetivos fijados y se convierte en un referente en la recogida, gestión y tratamiento de residuos.

Colaboración y compromiso que traslado a todos los cántabros y cántabras, ya que es responsabilidad de toda la ciudadanía cuidar y conservar el plantea para que lo puedan disfrutar, al igual que hacemos nosotros, las generaciones futuras.