Buscando sonrisas

Esther Silván y Micaela Berrazueta son dos madres de niños hospitalizados en la unidad de Hematología Pediátrica del Hospital de Valdecilla. Son las promotoras de la iniciativa de la construcción de un parque dentro del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla para que los pequeños que pasan largas temporadas ingresados tengan la posibilidad de llevar a cabo las mismas actividades que los niños que vemos en los parques de nuestras ciudades y nuestros pueblos.

Buscaron el apoyo de la Asociación “Buscando Sonrisas”, que recogió el guante y comenzó la actividad para promover y canalizar la instalación en Valdecilla del parque infantil para los niños con ingresos de larga duración, coordinando tanto a los equipos humanos que conformaban esta iniciativa, como la generación y búsqueda de apoyos económicos.

Este viernes firmamos el convenio que da el pistoletazo de salida a un parque especial. Y es especial porque hará sonreír a los pequeños que peor lo están pasando, a aquellos que a causa de su enfermedad deben pasar mucho tiempo entre las paredes de un hospital, fuera de sus hogares y con los inconvenientes de enfermedades largas y dolorosas.

Habilitar un espacio al aire libre que les permita hacer lo que hacen el resto de los niños, tirarse por un tobogán o, simplemente, mirar al cielo mientras se columpian. Divertirse, no sólo les hará coger fuerzas a ellos sino también a sus padres.

Es un parque también pensado para aquellos que no pueden estar al aire libre pero que tendrán un espacio de ocio para distintas actividades, que contará con plena accesibilidad y en la que podrán interactuar con otros niños y, sobre todo, jugar. Jugar como niños que son y olvidarse de su enfermedad.

Es una forma preciosa de complementar la salud médica con la salud mental que proporcionan las risas, el juego, la diversión, la distracción, el ocio, de aliviar el sufrimiento a sus padres -porque seguro que no hay mejor bálsamo para la angustia y el dolor de la enfermedad de un hijo o una hija que ver su sonrisa al bajar de un tobogán o al meter un gol en una partida de futbolín.

Emociona conocer los testimonios de esas madres que no se dejan abatir por las circunstancias adversas y promueven actividades de este tipo a las que nos adherimos con orgullo y que apoyaremos con todas nuestras fuerzas.

Quiero agradecer a Esther y Micaela su impulso a esta iniciativa, a la Asociación “Buscando Sonrisas” su implicación para que este parque sea realidad en breve y a Julio Pascual, gerente del Hospital Valdecilla, su compromiso y apoyo desde el primer día,   porque una vez más se demuestra que la sensibilidad es un ingrediente imprescindible en aquellas políticas que buscan poner a las personas en el centro de las decisiones.

Cada risa, cada mirada de ilusión, cada minuto de alivio en el proceso de sanación de sus enfermedades será el mejor premio para una iniciativa preciosa financiada, además, con la solidaridad de una sociedad que se ha volcado en este maravilloso proyecto.

Gracias a todos por hacerlo posible.