Hace unos días un tuitero me trasladaba en mi perfil de Twitter (desde aquí se lo quiero agradecer)los problemas que muchos profesionales del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla ya nos habían contado; mala planificación de los espacios que complica mucho la labor de los profesionales y espacios hechos sin el criterio y la colaboración de sus usuarios finales que no son otros que las personas que prestan su trabajo en el Hospital y que tienen un exhaustivo conocimiento de las necesidades que requiere su labor profesional.

Y tienen razón. Toda la razón.

Y de hecho conviene repasar la historia de estos dislates para saber de dónde venimos y las consecuencias de la arrogancia y un modo de actuar que nos está trayendo demasiados quebraderos de cabeza.  Las nuevas instalaciones de Valdecilla fueron diseñadas, ejecutadas, entregadas e incluso inauguradas por el anterior ejecutivo del PP.

Seguramente ahora se comprenda mucho mejor la distancia que ponía Rajoy entre él y los medios de comunicación el día que se inauguraba el Hospital. También la negativa a abrir ese día las puertas a los profesionales y a los usuarios. Era la distancia de quien sabía que tras esa “magnífica gestión” se encontraba la enésima prueba de la chapucera gestión de un PP incapaz de consensuar nada con alguien distinto que ellos mismos.

Y hasta llegar ese día, los socialistas denunciamos muchas veces en el Parlamento de Cantabria todas las reclamaciones que los profesionales nos hacían llegar. Premonizamos hasta el detalle lo que supondría para nuestro hospital –y para nuestra sanidad pública-  el contrato público privado no sólo para las arcas públicas sino para la calidad de los servicios que se prestarían en nuestro hospital de referencia.

Y es que el PP, usó la crisis como excusa para imponernos su ideología y su apuesta por lo privado. Y este modelo del PP, nos ha hipotecado a todos los cántabros durante los próximos 20 años, en los que tendremos que pagar casi 900 millones de euros y en los que, pacientes y profesionales seremos inquilinos en un edificio que pertenece a una empresa, cuyo fin ultimo es obtener beneficios con su gestión privada.

Una hipoteca que, como vemos en las denuncias de los profesionales, no ha revertido en mejores instalaciones ni servicios  ya que han diseñado un hospital con espacios insuficientes para que el personal sanitario pueda reunirse y tomar decisiones –muchas veces vitales para los pacientes- ,o para que se puedan albergar servicios sanitarios de manera adecuada –obstetricia, farmacia o la Unidad de Reproducción Asistida e incluso falta de espacio físico para especialidades como Oftalmología que han tenido que reubicarse en el Hospital de Liencres.

Una lista de desatinos tan grande como el grado de arrogancia del que el PP hizo su seña de identidad a la hora de tomar decisiones vitales para el futuro de Cantabria como son las derivadas de la correcta planificación de nuestro Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.

De hecho, la hemeroteca parlamentaria supone una bofetada de realidad para el PP, para su gestión y para la actitud de todos aquellos que intentamos hacer las aportaciones que los distintos colectivos sanitarios nos trasladaban. Y no es que me lo hayan contado, no. Es que son innumerables las veces que le advertí a la otrora consejera del ramo del PP lo que se escondía tras la decisión de privatizar muchos de los servicios de Valdecilla. Se escondía la precarizacion de las condiciones de trabajo de los profesionales que allí trabajan y una prestación sanitaria en peores condiciones.

Hoy el PP se siente vilipendiado cuando anunciamos auditorías a la gestión que el PP hizo de Valdecilla, se sienten molestos de que alguien vea mácula a su obra. Aún se muestran sordos y alejados de la realidad de las consecuencias de sus acciones.

Las denuncias de los profesionales  y usuarios –los actuales y futuros-, los paganos de la nefasta gestión del ejecutivo de Ignacio Diego, son la mejor razón para que hagamos todo lo posible para depurar las responsabilidades que hoy nos van a costar muchos miles de euros haciendo bien lo que otros hicieron mal.

Ya hemos hecho muchas actuaciones para corregir las deficiencias que nos trasladan y somos conscientes de que nos queda mucho por hacer. Lo haremos. Otra vez.

Quiero agradecer a todos los profesionales su trabajo con denuedo a pesar de las dificultades, quiero poner en valor su labor en condiciones que no siempre son fáciles y a ellos y a los usuarios decirles que haremos todo lo que esté en nuestra mano para mejorar esas deficiencias.