1 de mayo, por empleo con derechos

Hoy 1 de Mayo, salimos a la calle para reivindicar mejores condiciones laborales, más derechos para los trabajadores y trabajadoras, mejores salarios, menos temporalidad, igualdad entre hombres y mujeres, y horarios que permitan la conciliación familiar.

Salimos para alzar la voz contra un paro y una precariedad laboral que de forma escandalosa definen nuestro mercado laboral. Un problema de cantidad, pero también un serio problema de calidad.

Una realidad estructural, agravada por la reforma laboral del PP que cargó a las espaldas de las personas trabajadoras los ajustes económicos, devaluando sus salarios y precarizando sus condicionales laborales.

Los titulares triunfalistas del Gobierno ocultan unas cifras de desempleo dramáticas; ocultan a los trabajadores y trabajadoras pobres; no cuentan la degradación que han sufrido los empleos en nuestro país, ni la pérdida de derechos laborales. Tampoco hablan sobre una tasa de protección por desempleo que se sitúa en sus índices más bajos, ni sobre la enorme temporalidad que sigue agravándose, ni sobre la terrible devaluación salarial, y por supuesto que tampoco hablan de una debilitada negociación colectiva que deja millones de personas trabajadoras desprotegidas sin convenio colectivo.

Como invisibles se nos hacen las nuevas generaciones de trabajadores jóvenes o de recién licenciados universitarios que, a pesar de tener mejor formación y cualificacion, tienen que enfrentarse a peores condiciones laborables que nuestros padres y abuelos, con sueldos de esclavitud, contratos basura, jornadas que rozan la explotación laboral y ninguna esperanza de poder promocionar en las empresas.

O las mujeres que acceden y se promocionan con un lastre por el sólo hecho de ser mujeres, en un mercado laboral sexista con una inaceptable brecha salarial de género y que las condiciona por su maternidad en un país que ve menguar su tasa de fecundidad y sus índices de natalidad.

¿Qué queremos?

Necesitamos una actividad económica sana, sostenible, fuerte, competitiva y en permanente adaptación a los avances de la ciencia y la innovación y abierta a las oportunidades que ofrece la internacionalización de los intercambios.

Necesitamos potenciar la formación como principal pasaporte para conseguir un empleo y poder recualificar a nuestros jóvenes desempleados; derogar una reforma laboral del PP que lo único que ha traído ha sido un modelo de empleo precario, de bajos salarios y un sistema de relaciones laborales totalmente desequilibrado entre trabajadores y empresarios.

Y necesitamos mucho Diálogo Social para lograr igualdad salarial, para acordar un nuevo Estatuto de los Trabajadores, para acabar con los falsos autónomos y con los falsos becarios; para luchar contra el fraude de los contratos a tiempo parcial y para recuperar la fortaleza de la negociación colectiva como instrumento de igualdad y de equilibrio de poder entre las personas trabajadoras y el empresariado.

Por eso, este Primero de Mayo, los socialistas, como siempre, salimos a la calle y nos unimos a los llamamientos de las organizaciones sindicales.